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Campanella, cine argentino, Darin, Francella, Monti, Ojos, Sacheri, Secreto, thriller, Villamil
EL CLÁSICO MODERNO DE CAMPANELLA.-
DIRECTOR: Juan José Campanella.-- GUIÓN: Juan José Campanella, Eduardo Sacheri.-
- FOTOGRAFÍA: Féliz Monti (C).-
- REPARTO: Ricardo Darín, Soledad Villamil, Guillermo Francella, Pablo Rago, Javier Godino, José Luise Gioia, Mario Alarcón, Mariano Argento, Kiko Cerone, David Di Napoli.-
- MÚSICA: Federico Jusid, Emilio Kauderer.-
- GÉNERO: Thriller.-
- AÑO: 2009.-
- PRODUCTORA: 100 Bares, Tornasol Films, Haddock Films, Telefe.-
- DURACIÓN: 126 min.-
- TÍTULO ORIGINAL: “El Secreto de sus ojos”.-
- PAÍS: Argentina.-
“El secreto de sus ojos” es una exuberante fábula ética, urdida sobre una oscura trama y envuelta en una intimista y esperanzada visión del amor. Su cierta complejidad de guión, mezcla varios puntos de vista y varias historias conjugadas desde la visión de un mismo personaje. Un personaje interpretado por un Ricardo Darín que guía a su protagonista por parajes insondables, para llevarlo a terrenos realmente lejanos, si hablamos de desafíos dramáticos. Su historia lleva a los personajes por “aquello que pudo haber sido”, por amores que bien merecen una vida y nos deja la palpitante sensación de que nunca es tarde para amar.
Mezcla infinitud de géneros con naturalidad pasmosa. Es un thriller con sus debidas dosis de suspense e intriga y es cine negro con interesantísimos giros de guión y con diálogos complejos magníficamente construídos, con una pareja de detectives muy al estilo clásico, interpretados por Darín y Francella. Se mueve de la comedia al drama, del drama al negro y del negro al thriller con excelente soltura, jugando con la intriga, con la habilidad de un prestidigitador. Aporta también con el personaje de Villamil, una Femme Fatal que bien podrían haber interpretado Ava Gardner o Rita Hayworth. Es un amplio mosaico que lo hace todo, y lo hace bien.
Parte de la virtualidad de la película radica en su capacidad para mostrarse eléctrica. Las relaciones de sus personajes funcionan a la perfección, hay magnetismo y sugestión y logra crear empatías entre los personajes cuyo mayor logro es introducir al espectador dentro de la historia y hacérsela vivir como propia.
El guión esta muy bien construído y gratamente sorprende de verdad. El tempo narrativo va “in-crescendo” pero desde el comienzo, es una narración fuerte y poderosa, que nos va llevando hasta un final magnífico, un final compuesto, para las dos historias que trata.
Técnicamente es una maravilla, por esa mezcla de géneros, por esa dualidad en la historia cuyas vertientes se compaginan a la perfección, por unas interpretaciones de libro, pero también es compleja en el aspecto temporal, con la utilización contínua de flashbacks. Está narrada en dos tiempos y los saltos temporales están perfectamente justificados en el guión, es de una solidez rotunda y ningún recurso es gratuíto o para la galería.
En cuanto a lo narrativo, la historia policial está tratada de una forma muy consistente, como un drama moral donde todo cambia de lugar, que te hace dudar de todo, como si de cine negro se tratara y que se hace preguntas muy acertadas sobre la justicia. Me trae a la memoria películas tan variadas y variopintas como “Ciudadano Kane” (Citizen Kane, 1941), “Seven” (1995) o “El halcón Maltés” (The Maltese Falcon,, 1941) y todas al mismo tiempo. La otra parte de la narración, en este caso la sentimental, recuerda bastante a otras películas del director como “El hijo de la novia” (2001), con esa sensibilidad y sentimentalismo tan profundos y arraigados, que me conmueve y me identifica con los personajes.
Como punto negativo decir que deja cierto poso de cuento, que le hace perder dramatismo. Es una sensación personal sobre el tono general de la película, pero el realismo mágico o los guiños a Capra, no le van nada.
Esa metáfora maravillosa de la máquina de escribir, es uno de los motivos que hacen pensar que estamos hablando de un clásico. Adquiere una profundidad muy difícil de conseguir, esa magia que hace que una película sea muy buena, o simplemente buena. Sería un ejemplo claro, preciso y escultural de Macguffin.
El secreto de sus ojos se escribe con “A”, con la “A” de una clásica Olivetti, con la “A” de Amor.
Leer critica El secreto de sus ojos en Muchocine.net

Esta pelicula, la tengo que volver a ver. Cuando lo hice, sinceramente y aunque suene raro. Me quede frito, no por la pelicula, la vi en la digital y andaba bastante cansado. La tengo pendiente. Cuidate
Jeje me pareció una gran peli, sin duda la mejor de Campanella… Y ya que nos ponemos te confesaré que la primera vez que vi “Un tranvía llamado deseo” también me quedé dormido… Era un mal momento. Al día siguiente ocupo su lugar para siempre en mi filmoteca particular. Nos vemos por aquí. Salud!!
Una gran película con final totalmente inesperado, sí señor, sorpresas que a veces te da la vida, de donde menos te lo esperas sacas una lección o una bonita experiencia.
Un saludo
Sin duda lo es… Desde el título ya me resulta sugerente y es cierto que luego te va dando un montón de sorpresas, hasta el propio final que es inolvidable. Es bonito encontrar cosas donde menos te lo esperas…
Voy a echar un vistazo a algo que han publicado por ahí sobre “Intocable”, que parece interesante.
Un saludo y mil gracias por el comentario!!
Buena crítica, pero sinceramente creo que la obra se merece más pasión, más elogios, más devoción. Probablemente no te ha gustado tanto como a mi. Seguro. Leí una crítica magistral hace tiempo sobre esta película que espero leas, ya que hace un análisis sencillamente ejemplar. Me la recordó el otro día cuando leí la tuya sobre Stalker, dos ejemplos de altísimo análisis con carga de profundidad.
http://www.leercine.com.ar/nota.asp?id=217
Acabo de leer la crítica y no puedo estar más de acuerdo contigo. Cierto es, que realiza un análisis exhaustivo de la cinta y que dice cosas muy interesantes sobre todo de la dirección, de los personajes y de su pluralidad en cuanto a géneros. No recuerdo ese plano secuencia tan potente, pero sigo diciendo que es una obra maestra. Campanella siempre me ha parecido un buen director, pero su cine nunca me había interesado especialmente, hasta que decidió adentrarse en los oscuros y olvidados senderos del cine de género, creando esta maravilla.
Podría ser otro claro ejemplo de la sobre-estimación que disfruta el drama… Esta peli, al fin y al cabo es un policíaco, con toques de cine negro, de thriller… Tiene melodrama, sí, es algo inherente al estilo de Campanella, pero es en esencia, cine de género.
Podría revisar la crítica y ahondar más en esta peli, porque sin duda lo merece, pero tengo un problema muy grave… me gustan demasiadas películas.
Me agrada especialmente que hayas realizado esa identificación entre la de Stalker y esta.
Mi visión de esta cinta es distinta. Personalmente creo que todo el proceso de investigación, toda la historia policiaca-jurídica, no deja en el fondo de ser un gran pretexto para contarnos el paso del tiempo, las necesidades para sobrevivir sin amor, bien en su lado más oscuro por una pérdida injusta y brutal (véase el joven que pierde a su novia en manos de un demente), bien en ese amor que las circunstancias, los prejuicios, las cobardías, la vida no deja que se cumpla nunca, pero está abocado a la eternidad, pues su hondura es colosal. Pocas películas he visto en la que una historia de amor me conmueva tanto. En realidad El secreto de …, no es más que un cuento moral que nos explica que es imposible vivir sin un motor vital, sustentado en el amor, la venganza o la libertad (véase el periplo socio-político de la cinta que de forma sutil recorre la Argentina y sus fantasmas), pero la libertad de, por ejemplo ese amigo borracho que se configura como un paradigma de los principios, de ser él mismo pese a quien pese, al que aman y respetan como a nadie, desde su mujer a su amigo. El borracho como metáfora de lo puro de lo no viciado. Es un clásico que hay que volver a revisar. El plano secuencia es el que hace en dirección al estadio de fútbol para ubicar a los dos amigos y al psicópata.
Y también discrepo en cuanto a que gusten demasiadas películas, a mi me gustan tan pocas que en muchos casos prefiero revisar. Un fortísimo abrazo
Me parece muy interesante tu análisis sobre la peli. El trasfondo es la historia de amor y de amistad, en eso estamos de acuerdo. Y estoy de acuerdo porque estamos hablando de Juan José Camapanella, cuyo cine siempre ha estado marcado de un lado por el amor y las relaciones sentimentales, y por el otro, por un arraigo hacia la patria, no siempre nacionalista, pero siempre con ferviente honor, de ser argentino .
Adoro esta historia de amor por cómo está escrita y rodada, gracias a Campanella, pero también por la magnificente interpretación de un genio como Darín y dos grandes intérpretes como Villamil y Francella. Insisto en que una historia de amor como esta, no se ha visto en años.
Es un cuento moral, claro que sí, que habla del amor como sustento vital, de la pureza como bien dices, de la libertad, de política y de refilón podría tocar el cine social; completamente de acuerdo. Y me encanta todo eso.
Pero en el tema de que sea un cuento, que es como yo lo veo, empezamos a hablar de la “forma”. Y a mi las formas en esta cinta, me seducen una barbaridad. La dirección, la fotografía, las interpretaciones, los flashbacks, etc etc, me parecen una auténtica clase magistral sobre cine, y este hecho es el que no había visto antes en Campanella.
No sé… por poner un ejemplo absolutamente explícito, te hablaría de “Ciudadano Kane”. Por esa peli me empecé yo a aficionar al cine. La primera vez que la ví, no me enteré de nada, porque era muy crío. La segunda la ví maravillado, recordándola como aquella obra maestra “del trineo”, que me había hecho soñar tanto a pesar de que un periodista me la jodió, explicándomela como una jodida masterclass de periodismo. A mi me importaba una mierda el periodismo, a mi siempre me maravillaron sus formas y siempre la entendí como lo que para mí es… una maldita enciclopedia que reunía toda la artesanía cinematográfica hecha hasta la fecha. Para mi Kane podría haber sido un gangster, un bombero o un político, porque siempre quedaría su amistad con el personaje de Cotten y sobre todo la búsqueda de la absoluta libertad y del absoluto amor que el personaje buscaba y sólo encontraba en su infancia. Eso es Rosebud.
A esta peli, a otro nivel bien distinto, todo hay que decirlo, le ocurre algo parecido. Una historia de amor maravillosa, rodeada de una técnica brillante.
Mmmm. Debo matizar lo de que hay demasiadas películas que me gustan. Al fín y al cabo estoy enteramente de acuerdo contigo en que es mejor revisar. Pero te pongo un ejemplo. Mis tres “gurús” del cine: (Y entrecomillo gurús, porque el arte es infinito). Welles, Hitchcock, Wilder. Me salen apróximadamente (y esto sería otro tema) 130 películas. Si me planteo escribir o hablar del cine que yo revisaría tendría que dedicarle 10 años a hablar de estos tres, junto a Hawks, Ford o Chaplin… Es mejor revisar, está claro… Pero de vez en cuando también me apetece una de Romero. (Aclaro que en los tres gurús las hay mejores y peores, pero la peor comedia de Wilder estaría entre las 20 mejores comedias de la historia del cine).
Un abrazo fuerte, es un cinéfilo placer charlar contigo.
Sin duda una de las virtudes de “El secreto de sus ojos” estriba en confeccionar la obra desde un punto de vista formal y de fondo apabullante en ambos casos. Si la analizamos en su apariencia, tanto la dirección, montaje y ejecución es excelente, recordándome en ciertos pasajes y salvando sus deferencias, a la ejecución técnica de Antonio Hernández logra en su película “En la ciudad sin límites”, donde igualmente da una lección de exquisita realización.
No obstante el secreto del gran cine no está en solo en los ojos, me atrevería a decir que está en un 90% en el guión. Y desde luego el de esta película es extraordinario. Pero claro, hay que saber plasmar las secuencias con la plasticidad y grandeza que lo hace el director y con la capacidad de transmisión de sus enormes actores. En una película de alta densidad dramática y donde el lirismo, el amor, la amistad y en definitiva los sentimientos son protagonistas, la capacidad de los actores se torna esencial.
En el fondo la revisión del caso judicial es el gran pretexto que Darín/funcionario de justicia utiliza para revisarse a si mismo, para nuevamente volver a destapar un asunto que le conduce indefectiblemente a ella y, así mismo, a averiguar cómo ha podido sobrevivir el joven que pierde a su amor a lo largo de los años, sin nada a lo que aferrarse, que al final resulta ser la venganza.
Resulta curioso como Ciudadano Kane ha pasado a desaparecer materialmente de las famosas e injustas listas de las mejores películas de la historia del cine. Hecho que, cuando menos, resulta extraño. Siempre será un ejemplo de innovación, tanto formal (esos planos con cámara en el suelo para dar la sensación de grandeza y poder del todopoderoso…) como en la manera de afrontar la historia. Sin ningún género de dudas una película especial y que marca una forma de hacer cine, más aún de concebirlo. Que puede que no esté entre mis 50 favoritas, pero que sí es una de las influyentes y grandes. No obstante, Welles no fue un director demasiado prolijo y cuenta con algunas grandes películas, pero en general una filmografía escasa, especial y, tal vez, algo sobrevalorada, si bien hay un trío de obras maestras, dos excelentes películas, y algunas revisiones de clásicos literarios y obras de teatro que a mi particularmente no me llegan a llenar del todo.
Lo que quería decir con lo de que no me gustan demasiadas, estriba en que ya no suelo ir asiduamente al cine, el tiempo me lo impide y deambulo entre dvd y tv, por lo que en muchos casos lo que veo no me gusta demasiado. Por otro lado, al ser “monstruos” en evolución continua, la opinión que tenemos sobre algunas películas cambia y me resulta un ejercicio apasionante comprobar como el paso del tiempo afecta a tal o cual película que vi hace miles de años de joven o no tan joven. Algunas se mantienen imperecederas, otras aumentan su tamaño y las menos quedan sometidas a una revisión a la baja. Recientemente vi “Historias de Filadelfia” y me gustó aún más que cuando la vi en su día, o por ejemplo “Arsénico por compasión” que me resultó demasiado evidente, teatral, hiper interpretada y algo ajada.
Citas a algunos de los grandes, sin duda, y con obras maestras excepcionales, pero como bien dices hay tantos grandes directores que… Y claro que gusta ver otras películas de pura evasión o distintas. Desde luego Romero hizo un clásico maravilloso que todos conocemos. Después del resto de su obra pues mejor lo dejamos. A veces pienso que algunos directores hacen su “película” y después se dedican a rememorarla, a vagar como muertos vivientes intentando conseguir realizar algo que no alcanzarán ya nunca. Así hay muchos, tal vez demasiados.
Un abrazo
Pasea vagamente por mi memoria “En la ciudad sin límites”, pero tengo un buen recuerdo de ella, sobre todo por la realización. En general el cine español me atrae poco o no me atrae, pero de vez en cuando aparece algo interesante como esa. La recuerdo como una peli íntima, de esas realizadas con mucha audacia, con mucha libertad y logrando ese estilo tan hipnótico. “Lisboa” fue un thriller muy teórico, que me encantó, pero el resto de la filmografía de Hernández, creo que simplemente no merece la pena.
El guión es fundamental, pero me parece algo exagerada tu afirmación sobre el 90%. Depende también del tipo de cine que hablemos, si en Kane la historia va a mi parecer por otro lado, se me ocurre ahora mismo hablar de otras dos protagonizadas por Darín, “Un cuento chino” y “La educación de las hadas”, dos muy buenas pelis, donde la realización, no tiene la menor importancia, son bellas exclusivamente por su guión.
Recuerdo ahora mismo una escena de “Citizen Kane”, en el estilo que comentas, con uno de esos contra-picados destinados como dices a ensalzar al personaje, reafirmar su poder, su grandeza y su carácter. Es la escena en la que entra al periódico y todos le felicitan por su primer matrimonio, sino recuerdo mal, con la hija del presidente. Cuentan que los técnicos le decían que era imposible llevar a cabo las ideas que proponía, debido sobre todo a su casi maniática pero maravillosa obsesión por la profundidad de campo, hecho que resolvía iluminando con 20 veces más potencia que cualquier otro director. Pero lo más gracioso es que en esa escena, para ese contra-picado en concreto, que resultó magnífico y potente hasta la saciedad, lo resolvió haciendo un agujero en el suelo e introduciendo la cámara dentro, con la idea de conseguir distancia y potenciar los efectos del plano. Para mí eso sólo lo puede hacer un genio, con una responsabilidad hacia su arte cercana a la locura. A cosas así me refiero cuando te digo que a veces el guión no tiene una importancia que yo evaluara en el 90% de una producción. El guión de Kane es una maravilla, pero hay tanto que hablar de esa peli sin mencionar el guión…
Yo personalmente adoro la rebeldía de Welles y aunque me encanta esa diferenciación que hizo Truffaut, sobre el cine que hizo con la mano izquierda y la derecha, en función de la “calidad” de su cine, cada producción me ofrece un mundo particular de sueños y cine que adoro. Aún prefiriendo la versión de Macbeth que hizo Kurosawa en su “Trono de Sangre”, creo que Welles hace un cine absolutamente irrepetible en ese caso, o en su versión de “Othello”.
Es cierto que con el tiempo van cambiando nuestras opiniones, pero creo que en los casos que hablas, serán obras maestras siempre. “Historias de Filadelfia” es una absoluta obra de arte, con un duelo interpretativo entre dos tíos que admiro profundamente como Grant y Stewart, con la fulminante belleza y optimismo de Hepburn y con esos toques maravillosos de Screwball. “Arsénico por compasión”, es teatral, evidente e hiper-interpretada, pero la veo como una joya y una fabulosa comedia, que baila en sus propios excesos.
Eso es lo bonito del cine, que siempre quedan, o se abren, nuevos caminos por explorar. Y… sí. Sería aburrido analizar en profundidad el cine de Romero, y… sí, hizo un clásico del cine de terror. A mi personalmente me relaja el cine de terror, es el cine que uso para “evadirme”. (Cuando no es de calidad, claro).
Salud!!
Es muy espectacular, pero no me apasiona ni lo más mínimo. Además la escena es un topicazo. No estoy de acuerdo en que sea tan bueno mezclar el cine de autor, intimista, o como lo quieras llamar con el cine comercial. El global es una maravilla, pero esto está lejos de ser el mejor plano secuencia de la historia del cine, como creo que comentaba el artículo.
Salud!
Vamos a ver, el hecho de utilizar un plano secuencia de cierta complejidad no establece ninguna vinculación de causa con el cine comercial, es tan solo un recurso técnico más o un ejercicio de estilo, que en función de su complejidad, su ubicación o desarrollo puede quedar más o menos lógico, aparente o extemporáneo. No creo que El secreto de … sea estrictamente una obra de autor en stricto sensu, más bien una película hermosa, bien contada y plenamente aceptada y digerida por el gran público.
Evidentemente que no es el mejor plano secuencia de la historia del cine y tal afirmación resulta a todas luces excesiva. Yo creo que dos de los planos secuencia más complejos jamás filmados están en Hijos de los hombres, pues en muchos casos todo queda supeditado a un buen travelling, movimiento de grúa o plano aéreo como el que nos ocupa. Los hay muy famosos como en Sed de mal o aquel experimento del maestro ingles en La soga. Un abrazo.
Evidentemente estamos de acuerdo en que un plano secuencia es un recurso cinematográfico, que nunca estará vinculado a ningún género de forma inherente. Lo que yo creo es que ese plano secuencia tiende más hacia el cine comercial, que hacia un ejercicio de estilo. Precisamente por su complejidad, ubicación y desarrollo es lo que me hace pensar en él como cine comercial. Y hablo en respuesta al artículo que me citabas, en el sentido de que comparto que “El secreto…”, sí tiene esa mezcla de estilos, con su parte más de autor, sobre todo en la dirección y en la concepción y su parte más comercial, como, insisto, este plano secuencia.
Que sea una película plenamente aceptada es irrelevante, en que es hermosa y está bien contada, estoy totalmente de acuerdo.
En cuanto a los míticos planos secuencia que me comentas, serían posiblemente de mis favoritos. La soga es una peli, sobre la que me encantaría escribir algo y discutir airadamente contigo, creo que nos daría mucho de sí para hablar, espero poder tener tiempo para hacerlo. Sobre el mejor plano secuencia de la historia del cine, que más decir…
Hijos de los hombres me encantó. Es siempre una hilarante sorpresa poder pasarlo tan bien y disfrutar de tan buen cine, cuando es de género ciencia ficción, futurista y apocalíptico. Me leerás muchas veces aquello de “el cine de género está profundamente infravalorado”. Con respecto a sus planos secuencia los estoy recordando mientras los veo y te escribo. Estoy de acuerdo en que son geniales. Lo que consigue Cuarón con sus grúas y travellings, es sobre todo crear una tensión, un suspense, una acción y un drama, todo a la vez, realmente brutales. Define el thriller en esos planos y al mismo tiempo eleva su valor como director de forma salvaje. Son realmente potentes. Posiblemente en cuanto a complejidad se lleven la palma, pero en cuanto a creatividad, densidad e imaginación prefiero los otros dos.
Gracias… nunca pensé que sería tan natural acabar hablando de tan honorables y orondos genios, partiendo de “El secreto de sus ojos”… Un placer, cuídate.